Karina Galvez - [Poeta Equatoriana]

Nacida en Guayaquil, Ecuador, el 7 de julio de 1964. Vive en Orange County, California desde 1985. Estudió Economía en la Universidad Católica de Santiago de Guayaquil y en 1984 fue Presidenta de la Comisión Cultural Estudiantil de dicha institución. Graduada en Turismo y Bienes-Raíces. Habla español, inglés, francés, italiano, alemán y portugués. Empresaria. Soprano y especialista en voice overs para propagandas de radio y televisión. Una de las pioneras de la Cámara de Comercio Ecuatoriano Americana de Los Ángeles. Fue miembro de la Sociedad Iberoamericana de Poesía de Los Ángeles. Es entrenadora nacional de Respuesta a Desastres para la Cruz Roja Americana. Miembro del Ministerio Católico de Visitas a las Cárceles. Miembro de DMAT-CA1 (Disaster Medical Assistance Team), entidad de rescate que se reporta al Department of Health and Human Services del Gobierno de Estados Unidos. Fue Madre Símbolo de la organización Nueva Generación de Ecuatorianos. En 1998 recibió “El Cóndor de Cristal” de parte del Ecuadorian Achievement Awards. Activista comunitaria, recibió Reconocimientos del Alcalde James Hahn de Los Ángeles, CA, y del Alcalde Miguel Pulido, de Santa Ana, CA. Fue incluida en la publicación “Who is Who Among Ecuadorians Living Abroad”, Edición 2005, una recopilación de influyentes personalidades ecuatorianas en el ámbito internacional.

A la edad de 15 años, en 1979, escribió el Himno de la Mujer Adolescente, para el Primer Seminario de la Participación de la Mujer Adolescente en la Vida del Ecuador, organizado por la Comisión Inter-Americana de Mujeres. El original del himno se encuentra en los archivos de las Naciones Unidas.

En 1981, dada su participación voluntaria en batallones organizados a raíz del conflicto limítrofe en Paquisha, Karina Gálvez recibió un reconocimiento de la “Zona Especial de Defensa Guayaquil”, por parte del entonces Teniente Coronel de Estado Mayor Jose Gallardo Román, quien luego fuera Ministro de Defensa del Ecuador.

En 1988 escribió artículos promocionando las bellezas turísticas del Ecuador para la Revista Enterprise Magazine de Orange County, CA.

En 1995 publicó, en California, su libro “Karina Gálvez – Poesía y Cantares”, que contiene versiones en inglés y español de sus poemas, y un prólogo escrito por el Abogado León Roldós Aguilera, Ex۔Vicepresidente de la República del Ecuador. En 1996 su “Poema Para Mi Madre”, y en 1997 su poema “Eres el Comienzo y el Final de mi Poesía” obtuvieron el 2do puesto en el Concurso de Poesía Latinoamericana organizado por la Casa de la Cultura de Long Beach, CA. Karina Gálvez también ha incursionado en el área de canciones, poemas y cuentos infantiles, y canciones cristianas.

Coopera con su voz, cantando el Ave Maria en las misas organizadas por la colonia ecuatoriana en California, y en 2006 cantó en la Catedral de Our Lady of the Angels ante el Cuerpo Consular.

En Octubre 2008 formó parte de la delegación ecuatoriana que viajó al Vaticano para la Canonización de Narcisa de Jesús Martillo.

En 2009, varios de sus poemas fueron incluidos en la antología de Nueva Poesía Hispanoamericana, publicada por Ediciones Lord Byron en Madrid, España.

Proviene de una larga línea de poetas, intelectuales e ilustres guayaquileños entregados al servicio de la comunidad. Es hija de Daddy Gálvez Mora, quien fue Comandante del Benemérito Cuerpo de Bomberos de Guayaquil. Es sobrina-nieta de Arnaldo Gálvez Usubillaga, ex Secretario Municipal de Guayaquil en 1926, y Campeón Nacional Ecuatoriano de Ajedrez de 1921, quien en 1923 publicó “Algo de Ajedrez”, un libro de 444 págs., que fue el primer libro en su género que se editó en el Ecuador y que se ha convertido en un clásico de las letras nacionales.

La poesía de Karina Gálvez, romántica, atrevida, versátil y fácil de leer, evoca sentimientos que hacen arraigar sus palabras en el corazón.

Karina Galvez - Pintura al Oleo de Luis Burgos Flor - 2009

Poesias de Karina Gálvez


ERES EL COMIENZO Y EL FINAL DE MI POESÍA

Eres el comienzo y el final de mi poesía.
Por ti cree aquellos versos rebosantes de armonía
Y contigo finaliza este capítulo de mi vida.

Fuiste el sol naciente y el ocaso de mi risa
Y a ti te debo el título de romántica perdida
Que surcará por el mundo, aún después de mis días.

Mía sola fue la esperanza de vaciar en ti mi vida
Y mío sólo el creer que tú también me querías,
Con el corazón en la mano, como yo te lo ofrecía.

Dios escuchó mis ruegos de sacarte de mi vida
Y hoy es Él quien me sostiene, dándome la valía
Que murió al conocerte, una mañana de un día.

Eres el comienzo y el final de mi poesía,
El recuerdo y el fantasma que portaré cada día,
El aliento que de noche me besará la mejilla.

Mi alma muere joven, como el sol malva de invierno,
Mi alma muere de pena, como un ave en el desierto,
Mi alma muere en silencio, mientras que tú te haces viejo.

Y mirarás el pasado con la mirada perdida,
Con los ojos empapados, surcando una copa fina,
Sin poder cambiar la noche que decidió nuestras vidas.

Eres el comienzo y el final de mi poesía,
El verso nuevo que siempre latirá en el alma mía,
Mas con este verso nuevo me despido de tu vida.


COMO ME GUSTARÍA
 
Como me gustaría que desde hoy fueras mi piel,
Para llevarte conmigo donde nunca antes estuve.
Galopar de rosa en rosa, con nuestra alma ondeando al viento,
Y al momento del descanso recostárteme en el pecho
Y encontrarnos nuevamente bajo el mismo extraño cielo.

                   Y en un beso que sea largo, tan largo como tu cuerpo,
                   Darme cuenta que ni un sueño pudo haber sido más tierno.
 
Como me gustaría que tu aliento me perfume,
Que no exista aquel final que a cierta hora nos desune
Pues se piensa que al Amor le es necesaria una luna
Para invitar a que fluya su miel en el corazón.

                 Y en un beso que sea largo, tan largo como tu cuerpo,
                 Darme cuenta que ni un sueño pudo haber sido más tierno.

Como me gustaría cambiarte por mi guitarra
Para poderte abrazar y hacer de ti mi poema.
Y que tus versos amantes sean caricias de mi noche,
Para que el alba que llega compita con nuestra luz.

               Y en un beso que sea largo, tan largo como tu cuerpo,
               Darme cuenta que no es sueño, y decirte que te quiero.

 
(Karina Gálvez ©2009)



MIS MONTAÑAS, LAS DE CALIFORNIA

Erguidas y blancas, majestuosas se alzan,
Saludando a todo el que por ellas pasa.
Están de hace siglos, soberbias y altas,
Como si esperando que alguien las pintara.

Rebosan de invierno, con su nieve blanca,
Y atraen a poetas que aman la esperanza.
Y con los pintores han firmado un pacto,
Que calquen sus senos, audaces e intactos.

Son ellas las mismas que miro hace días,
A las que he jurado más de una poesía.
Son diez, mis montañas, o tal vez, trescientas,
Tú no sabrías nunca, pues de amor revientas.

Son tiernas y fuertes, como lo es una madre,
Y cambian de aspecto cuando se hace tarde.
Siempre están presentes, aunque tú te duermas,
Y cuando despiertes, sonreirán serenas.

Cuando voy al Norte, cuando miro al Este,
No hay lucero alguno que brillo les reste.
Como sol ardiente tras la noche corta,
Irradian mis montañas, las de California.

Y aunque tú quisieras escapar, no puedes,
Porque aunque a la playa huyas y te entierres,
Siempre habrá algún viento que te las enseñe.

Irán tras de ti,
Como buena escolta,
Siempre mis montañas,
Las de California.

Karina Gálvez ©2009
Todos os Direitos Autorais Reservados a Autora

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